Patrimonio festivo

Fuerte tradición

Sant Julià de Lòria destaca por una fuerte tradición en cuanto a su patrimonio festivo.

Son muchas las expresiones de cultura popular durante el transcurso del año que incluyen danzas, canciones, tradiciones y costumbres fuertemente arraigados en la vida de los habitantes de la ciudad.

La Ley 9/2003, de 12 de junio, del patrimonio cultural de Andorra define "el patrimonio cultural como uno de los principales testigos de la historia, la identidad y la creatividad del país". Dado que se reconoce el patrimonio inmaterial de la misma manera que se reconoce el patrimonio material, se confiere al inmaterial un papel activo en la construcción identitaria.

En 2009 se decide estudiar el calendario festivo y las celebraciones populares con una raíz histórica y una participación significativa, y documentar las expresiones y los rituales que las caracterizan con el objetivo de hacer un primer inventario. En el año 2010 se inicia la primera medida de reconocimiento y de revalorización que se aplica en el ámbito de la salvaguarda de las expresiones inmateriales, y que motiva la primera inclusión de bienes inmateriales en el Inventario general del patrimonio cultural. Existen quince bienes inmateriales inventariados que corresponden a quince celebraciones declaradas de interés cultural, ya que cumplen los criterios generales de inclusión, son parte del imaginario colectivo y las quince fiestas recorren todo el territorio en el curso del año. De estas quince manifestaciones de cultura popular, tres se celebran en San Julià de Lòria: las Caramelles, l’Aplec de la Mare de Déu de Canòlich y la Festa Major de Sant Julià de Lòria.