Daniel Areny: el menairó de Certers

Fuerza musical

Dentro del mundo intangible de la “andorranidad” existe un sustrato de hombres y mujeres que conforman conscientemente su base. Entre estos destacan unos trabajadores incansables, conocidos en el microcosmos mítico andorrano como menairons (duende), que constituyen la síntesis dentro de un ámbito cualquiera, convirtiéndose en una representación esencial.

Daniel Areny y Rossell es uno de ellos. Encarna la fuerza de la música, la necesidad de su expresión vital a través del canto y la danza durante más de cincuenta años. Fue el creador, con otros compañeros, de la Coral Rocafort en 1962, del Esbart Laurèdia en 1963 con antiguos bailarines del Esbart Andorrà y su esposa Esperança Ivern, y de la Coral Petits Cantaires Lauredians en 1971. Tambié fue profesor y jefe de estudios en el Institut Andorrà d’Estudis Musicals (conservatorio) de su creación en 1980 hasta 2004.

Nació en Certers el 25 de diciembre de 1939.

A partir de los 11 años estudió música con el maestro Isidre Marvà que venía de la Seu d’Urgell, pagándose él las mensualidades, trabajando como aprendiz de barbero al salir de colegio.

Hacia los 17 años fue a Barcelona para aprender el oficio de peluquero. Este hecho le dio la oportunidad de continuar los estudios musicales con clases particulares con la Srta. Gracia del Conservatorio del Liceu y de Pere Vallribera, su director, del que recibió algunas pocas pero valiosas lecciones. A los 24 años obtuvo los títulos de profesor de música (6 cursos) y piano (8 cursos) en el Conservatorio del Liceu de Barcelona, ​​era el 1963.

Hasta en 1976 alternó su trabajo en la barbería con dar clases particulares de música por las tardes llegando a tener entre 40 y 50 alumnos. En 1976 abrió la tienda de instrumentos Musical Andorrà, y en 1980 entró con plena dedicación al Institut Andorrà d’Estudis Musicals.

Daniel Areny y Rossell ha sabido elevarse pero manteniendo siempre un pie en el suelo, prueba de ello es el afecto que ha generado en su entorno. Atrevido y emprendedor en la sociedad andorrana que le ha tocado vivir ha sabido evitar el sensacionalismo y el desequilibrio.

Si la música es el arte que combina los sonidos a partir de las leyes de la melodía, la armonía y el ritmo podemos decir que en Daniel Areny y Rossell es un artista que ha melodiado, armonizado y ritmado a través del canto un buen parte de la vida cultural andorrana del siglo XX. Es el compositor del Ball de Gegants y de Gegantons de Sant Julià de Lòria y diferentes composiciones en forma de sardana. Su archivo personal de músicas de Andorra es muy extenso (partituras, grabaciones, descripciones de danzas, etcétera), así como su colección de instrumentos tradicionales. Destacamos también su fondo fotográfico, pues la fotografía también es una de sus aficiones. No hay fiesta, costumbres o tradición popular donde no lo encontramos con su cámara colgando del cuello, documentando todo lo que tiene que ver con la cultura popular.